ARTÍCULO EN EL PERIÓDICO CANADIENSE

THE OTTAWA CITIZEN

Por Bob Harvey

Martes 19 de Diciembre del 2000

 

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El hombre cuyos creyentes piensan que es Dios

 

Sai Baba, el hombre santo de la India, adorado por muchos canadienses prominentes,

es acusado de ser un predator sexual, escribe Bob Harvey, corresponsal de The Ottawa Citizen

 

Controversia hace furor en torno a Sai Baba, el líder espiritual de la India

que es Dios para millones de seguidores en más de cien países.

 

Millones de devotos en Ottawa y en más de 100 países alrededor del mundo, celebraron recientemente el septuagésimo quinto aniversario de Sai Baba, un líder espiritual indio que ellos creen es Dios. Pero un creciente número de líderes de este movimiento en el Canadá, Suecia, los Estados Unidos y otros países se han salido: dicen que Sai Baba es un predator sexual. La UNESCO también canceló recientemente su co-patrocinio de una conferencia en el pueblo de Sai Baba, Puttaparthi, India, diciendo que se encontraban “profundamente preocupados acerca de las ampliamente reportadas alegaciones de abuso sexual a jóvenes y niños asestadas al líder del movimiento”.

 

Raj Midha, el presidente del recién estrenado Centro Espiritual Sri Sathya Sai en el Hunt Club (Club de Caza) con un valor de dos millones de dólares canadienses, es un creyente. Como muchos otros devotos, usa una gran sortija que le fue dada por el gurú.

 

“La materializó de la nada”- dice el Sr. Midha. Documentales de televisión producidos en Autralia, India y otros países han usado la cámara lenta para mostrar que tales “milagros” no son más que una ingeniosa prestidigitación de Sai Baba. Pero el Sr. Midha encoge los hombros ante esto y otras alegaciones en torno a Sai Baba. “Con todos los grandes caudillos, siempre ha habido gente a los que no les ha gustado. Hasta Jesús fue crucificado.”

 

Lo que desea hacer el Sr. Midha es decir como Sai Baba ha cambiado su vida y las vidas de otros. Con orgullo muestra su centro de 156,000 pies cuadrados y apunta hacia las enseñanzas de Sai Baba que están escritas sobre las paredes del edificio. El dice que esas enseñanzas pueden ser resumidas en ocho palabras: “Ama a Todos, Sirve a Todos” y “Siempre Ayudar, Nunca Dañar” (cabe aclarar que en el idioma inglés, sí son ocho las palabras: “Love All, Serve All” y “Help Ever, Hurt Never”, aunque gramáticamente no sea la mejor forma de decirlo).

 

El Sr. Midha, un ingeniero de telecomunicaciones, cree que Sai Baba curó a su esposa de cáncer y acredita su propia labor con los Pastores de la Buena Esperanza y otras caridades a las enseñanzas de Sai Baba. En la planta alta del centro, es reverente al entrar en la recámara de Sai Baba que viene completa con baño y un balcón que da al área de devoción en la planta baja. Sai Baba ha dado un solo viaje fuera de la India, eso fue a Uganda. Pero el Sr. Midha y otros devotos creen firmemente que su líder se puede transportar por voluntad propia alrededor del mundo. El Sr. Midha dice que ellos saben que Sai Baba usa su recámara en Ottawa porque ellos dejan un vaso de agua al lado de su cama y con frecuencia le ha faltado la mitad. Cerca de doscientos creyentes hacen devoción regularmente en el centro y algunos reportan haber visto al hombre santo mientras oraban.

 

Conny Larsson, un psicoterapeuta y una vez conocido actor de cine en su Suecia natal, tiene una visión muy diferente de Sai Baba. Él conoció a Sai Baba por primera vez en 1978, construyó su propio apartamento cerca del aposento del gurú en Puttaparthi y permaneció como devoto hasta el año pasado.

 

El Sr. Larsson era el coordinador espiritual del movimiento de Sai Baba en Suecia. y dice haber traído decenas de miles de personas a la India a ver a Sai Baba mediante sus conferencias, el libro que escribió y sus pláticas por radio. “Ahora me siento muy culpable”, dice. En los primeros cinco años de conocer a Sai Baba, el gurú le practicó sexo oral y le pidió al Sr. Larsson que hiciese lo mismo. La explicación del gurú, como lo ha sido para muchos otros jóvenes es que le estaba corrigiendo el kundalini, fuerza cósmica, del Sr. Larsson.

 

“Se me había lavado el cerebro” – dice el Sr. Larsson en una entrevista telefónica desde Suecia – “De niño fui severamente molestado sexualmente, y cuando él me hizo esto, me dijo que iba a corregir algo en mí. En mi mente pensé que Dios me estaba curando de esa tragedia. Esta es la razón por la que pudo hacer lo que quería. “Todo el mundo me decía que yo era muy especial. Esto me inflaba. Para una persona de la que habían abusado y dañado durante su niñez era un alivio sentirse que era alguien”.

 

Para 1986, el Sr. Larsson ya había hablado con muchos hombres jóvenes devotos, en su mayoría occidentales rubios atractivos, que le dijeron que habían tenido sexo con Sai Baba. El cree que Sai Baba ha tenido sexo con muchos más seguidores renuentes.

 

¿Por qué lo hacen? El dice que “porque todos creen que él es divino. Quieren creer porque no tienen otra cosa”- agrega.

 

Por más de cincuenta años, Sai Baba ha sido el hombre santo más famoso de la India. El número de seguidores ha sido estimado entre los diez y los cincuentamillones y entre ellos está incluído el Primer Ministro de la India Atal Bihari Vaijpayee; Isaac Tigret, co-fundador de la cadena de Restaurantes Hard Rock; Simon de Jong, un ex  MP Nuevo Demócrata de Saskatchewan; y Kris Singhal, fundadora de los Richcraft Homes de Ottawa. Birenda, rey de Nepal, Sarah Ferguson, ex-esposa del príncipe Andrés; y muchas otras celebridades tambien han hecho el peregrinaje para ver al gurú.

 

Todos los años, cientos de miles de personas visitian el ashram de Sai Baba, ylo que fue una pequeña aldea tiene ahora una pista de aterrizaje, una universidad, un hospital y suficientes hoteles y manzanas de apartamentos para acomodar a decenas de miles de personas. “Cuando uno ve a todas esas personas importantes moviéndose por allí, reyes y reinas caminando por allí como si fueran gente común, uno comienza a creer que él (Sai Baba) tiene un plan divino para la humanidad” – dice el Sr. Larsson.

 

Dos veces al día, Sai Baba se pasea entre los devotos sentados ante el templo principal y escoge personas de la multitud para entrevistas privadas. Con frecuencia los escogidos son hombres jóvenes como lo era el Sr. Larsson. Lo que lo impulsó a dejar la organización y comenzar a hablar fue el abuso que sufrió un joven sueco que le pidió su ayuda como psicoterapeuta, después de seis entrevistas con Sai Baba. “Me contó las mismas cosas queme habían pasado a mí. El swami le zafó los pantalones y comenzó a masturbarlo. El se echó para atrás, pero swami insistió”. El Sr. Larsson entonces trajo al hombre a una reunión de los líderes suecos del movimiento de Sai Baba y también contó su propia historia. La mayoría de los líderes renunciaron y el Sr. Larsson, como muchos otros ex devotos, puso su historia en la Internet.

 

La histroia del Sr. Larsson es una de las muchas que aparecen en otra página de la Internet, The Findings (Los Descubrimientos) un documento de 42 páginas compilado por David y Faye Bailey, ex devotos que una vez vivieron en Puttaparthi y publicaban una revista para la propagación de las enseñanzas de Sai Baba. El Sr. Bailey es un pianista concertista y daba clases en el Sathya Sai Baba College. Cuando unos de sus estudiantes se quejaron con él de que habían sido molestados sexualmente por Sai Baba, dejó la organización y comenzó a documentar las declaraciones de abuso.

 

Glen Meloy, un asesor de gerencia retirado en California, es otro ex devoto que está usando la Internet Para alertar a otros de que mantengan a sus hijos lejos de Sai Baba. Después de 26 años de seguir a Sai Baba, renunció cuando oyó la historia del joven californiano de quince años de edad que había sido abusado en múltiples ocasiones. El Sr. Meloy dice que este joven y otros en familias de devotos “habían nacido con la idea de que Baba es Dios. Por lo que se sometieron porque les daba miedo quedar mal con sus padres y menos con el propio Dios que les estaba pidiendo que participaran en esos actos”.

 

Ahora el Sr. Meloy está bombardeando a políticos, la Casa Blanca, los periódicos de la India y el FBI con alegaciones de abuso sexual por parte del líder espiritual indio. El dice que recibe entre 50 y cien correos electrónicos y llamadas diariamente de ex devotos, muchos de ellos buscando consejos de que hacer acerca de las historias de abuso que han estado oyendo. Hasta ahora, solamente un ex devoto canadiense está dispuesto a salir en público con su historia de haber sido tocado sexualmente. Marc-Andre St. Jean de Montreal dice que cuando el visitó Puttaparthi en 1992, Sai Baba lo llevó al cuarto de entrevistas privadas y le pidió que se bajara los pantalones. Entonces tocó los genitales del Sr. St. Jean. El dice que tenía un problema en los riñones y pensó en quel momento que Sai Baba estaba sólo tratando de ayudarlo. Pero la historia del Sr. St. Jean y la del hijo de una familia de devotos de Quebec, ayudaron a persuadir a siete coordinadores de Quebec del movimiento de Sai Baba a entregar sus renuncias. Alain Groven del Montreal’s South Shore era el representante de la provincia en el consejo nacional de Sai Baba. Él dice que él y otros coordinadores renunciaron después de comparar compara historias de jóvenes de Quebec con la del Sr. Larsson y otros que sufrieron abusos más severos. El Sr. Groven comentó que el año pasado, la organización de Canadá le dio a Sai Baba noventa mil dólares canadienses como regalo de cumpleaños y que los setenta centros a lo largo de Canadá probablemente donaron aún más este año por el septuagésimo quinto aniversario. Helen Robitaille dijo que ella y los otros coordinadores del area de Montreal que renunciaron se preguntan por qué tantos otros se han quedado de devotos. “Pero cuando uno cree que él es Dios y uno ha invertido de uno mismo en una comunidad espiritual, es demasiado complicado decidir de pronto que él no es Dios. Todo el mundo espiritual de uno desaparece de pronto. Es demasiado a sobrellevar” – expresó. V.P. Singh de Windsor ha sido presidente de la Organización de Sai Baba del Canadá por los últimos treinta años. El dice que no le interesa leer alegaciones en contra Sai Baba, y como la mayoría de los otros devotos, obedece la orden de su gurú de no usar la Internet. “Yo lo he conocido por treinta años, y he tenido una experiencia agradable”- dice. El Sr. Singh expresa que los Canadienses y otros líderes que han renunciado alrededor del mundo “pueden hacer lo que ellos quieran: es su problema.”